Experimentos en ratones identifican una vía que conecta la amígdala con el núcleo hipotalámico anterior y modula la respuesta ante estímulos aversivos. La experiencia previa de estrés aumentó la actividad y la coordinación de este circuito; silenciar las entradas procedentes de la amígdala redujo la sensibilización observada frente a nuevos estresores.
Un circuito entre amígdala e hipotálamo ajusta la sensibilidad al estrés

Fuente: Nature